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Hoy, 11 de octubre, la Sala del Senado aprobó el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, más conocido como TPP-11. Ahora, solo resta que el presidente Gabriel Boric ratifique el texto.

La aprobación se dio con 27 votos a favor, 10 en contra y una abstención. Así, el TPP11 superó la mayoría necesaria (26).

¿Qué es?
Se trata del tercer Tratado de Libre Comercio más grande del mundo tras el CETA (entre Canadá y la UE) y el USMCA (Canadá, Estados Unidos y México).

Y está integrado por 10 países del Asia Pacífico (Australia, Brunei Darussalam, Canadá, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam) que en su conjunto conforman un mercado de 502 millones de personas.

Cabe mencionar que, en un principio, el tratado contó con la presencia de Estados Unidos, pero la potencia mundial se retiró durante el Gobierno del Presidente Donald Trump. ¿La razón? el mandatario dijo que el TPP era “un desastre potencial para el país”, argumentando que dañaría al sector manufacturero.

En ese contexto y en palabras simples, es un tratado de integración económica plurilateral cuyos objetivos contemplan promover la integración económica, establecer marcos legales predecibles para el comercio, facilitar el comercio regional, promover el crecimiento sostenible, entre otros.

¿Cómo impacta a Chile el TPP?
Entrando en contexto, Chile se inserta en el mundo globalizado con una política económica basada en el libre comercio, a través de la reducción unilateral de aranceles.

Hasta la fecha, Chile mantiene 32 acuerdos comerciales con 64 economías, ampliando su mercado interno de 19 millones de habitantes a uno de 4.900 millones de consumidores potenciales en todo el mundo. Un número que representa el 88% del PIB mundial.

Esta apertura define a nuestra nación como la economía más abierta del mundo en materia de relaciones comerciales.

Habiendo dicho eso, el TPP-11 daría paso a la exportación sin aranceles de más de 3.000 líneas arancelarias (subproductos) y podría generar en Chile ingresos anuales de 1.200 millones de dólares.

En ese sentido, muchos lo ven como una gran oportunidad para que productos chilenos entren sin impuestos a mercados que alcanzan a 500 millones de personas y que representan en conjunto casi el 15% del PIB mundial.

Según el senador Iván Moreira (UDI), la aprobación del TPP-11 es necesaria “porque el país necesita resguardar su economía frente a la crisis mundial y este tratado le va a permitir abrir nuevos mercados”.

Rechazo al TPP-11
Sin embargo, igualmente hay quienes lo rechazan porque -según argumentan- se atenta contra la soberanía económica de los países al adherir un acuerdo que aparte favorecería la perpetuación de la matriz económica chilena.

Sobre esto último y por informaciones de Publimetro; Andrea Sato, investigadora de la Fundación Sol, postula que los acuerdos mantienen estática la matriz productiva de Chile.

”Y eso implica que hay bajo valor agregado en nuestros productos, lo que genera empleos precarios y bajos sueldos”, dice.

A esta postura se sumó el economista y académico de Cambridge, José Gabriel Palma, quien en conversación con ”Más Que Números” sostuvo una visión crítica respecto del tratado:

”El TTP11 es un tratado comercial, como no habido ningún otro, de todos los que ya han firmado Chile y otros países. Es un tratado totalmente distinto que, de los 30 capítulos que tiene, 5 tienen que ver con comerciado […] uno puede estar a favor o en contra, pero eso es un tratado comercial”.

Su juicio se basa en los capítulos restantes que -según Palma- no tienen nada que ver con lo comercial. Y que asegura son la letra chica que pretende pasar desapercibida.

”¿Por qué se le agregan 25 más capítulos de cosas que no tienen nada que ver con lo comercial? Que simplemente vienen de contrabando, se esconden debajo la falda de lo comercial sin que se noten mucho”.