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El  subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli, está confiado: cree en la tradición democrática de Chile y sus electoras y electores. Pese a lo anterior, en declaraciones a Ex-Ante reconoce que lo que más preocupa en el gobierno es la noche previa al plebiscito.

Preparativos para el 26 de octubre:

“Nosotros trabajamos para no normalizar la violencia y por eso fuimos tan insistentes en el periodo previo de la necesidad de distinguir claramente entre lo que es el derecho a manifestación y actos o acciones ilícitas, particularmente acciones violentas”.
“Tengo la confianza que tal como Chile ha demostrado una tradición democrática, que los días de elecciones son generalmente días en que gran parte de los chilenos se junta en familia y se programan para ir a votar”.
“Lo que estamos observando con especial atención es la noche previa al plebiscito. Vamos a tener especial resguardo particularmente en aquellos territorios donde hemos tenido algún tipo de incidentes de violencia”.
Galli asevera que “la noche después de conocidos los resultados, va a haber gente que va a querer celebrar, cualquiera sea el resultado, además sabiendo lo importante que es este plebiscito para la definición de lo que viene para el futuro de Chile”.
“Hay resguardo especial en Plaza Italia justamente para evitar ese tipo de concentraciones previas a la elección”.
Comparación con lo ocurrido con la PSU: “No porque nos haya ocurrido lo que ocurrió con la PSU, vamos a dejar de llevar adelante procesos electorales que son ejemplares”.

Asegura que son casos similares porque “los organismos que están a cargo de estos proceso, no son gubernamentales”
Explicó que con las condiciones actuales, “nosotros nos tenemos que involucrar intensamente en colaborar con el Servel y apoyar a través de las fuerzas policiales para evitar que cualquier hecho de violencia empañe lo que ha sido el plebiscito”.
Galli enfatiza en que “lo que nos estamos jugando en ese plebiscito, es si es que vamos a respetar o no ese mínimo civilizatorio que es la democracia”.
“No vamos a tener el inconveniente que tuvimos en la PSU. Tenemos fuerzas militares en presencia dentro del local, pese a que no pueden estar en la mesa misma, pero están en presencia en el local de votación, y además hay fuerzas policiales en los anillos de seguridad del exterior”.
Carabineros para el plebiscito: “Una dotación similar a la que tuvimos el fin de semana pasado”

“La cantidad de Carabineros a cargo del proceso del plebiscito son 23 mil, pero a eso hay que sumar el personal que va a estar territorial y además las fuerzas de apoyo en control de orden público en caso de que sea necesario”.
Pero explica que finalmente será “una dotación similar a la que tuvimos el fin de semana pasado, 35 mil Carabineros deben estar desplegados a nivel nacional”.
Respecto a la solicitud del Ejército por el Monumento Baquedano: “El resguardo del monumento está obviamente fortalecido”.

“Eso está siendo analizado por el Consejo de Monumentos Nacionales, están haciendo el análisis de cuál es el nivel de daño que tiene el monumento”.
Galli explica que es importante “recordar que este es un monumento, tiene no solo la significancia que tiene la materialidad de la estatua, sino que además representa nuestra historia, nuestra tradición y representa a personas que sacrificaron mucho por Chile” y que por esto “el resguardo del monumento está obviamente fortalecido”.
Distinguió entre las manifestaciones ilícitas y las violentas:

“El ejercicio de un derecho constitucional como es el derecho de reunión o de manifestación si se hace pacíficamente es el libre ejercicio de un derecho, particularmente en espacios públicos”.
“Otra cosa completamente distinta son las acciones violentas que constituyen delitos. Respecto de ellos, no hay más procedimiento que interrumpir, prevenir o evitar esos delitos y en caso que igualmente se produzcan, sería bueno detener a quienes sean responsables para ponerlo a disposición de la justicia”.
Galli finaliza y dice que “hoy día ser capaz de distinguir entre aquellos que ejercen sus derechos y aquellos que cometen delitos, es esencial porque cuando procedemos con la fuerza legítima del Estado, no contra aquellos que cometen delitos sino que contra aquellos que se manifiestan. La ciudadanía entiende que ese procedimiento es errado”.