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  • Fiscalizadores interceptaron dos camiones que viajaban desde Arica a Santiago con el contrabando debajo de verduras.

 

Iquique –  Dos camiones con 604 mil cajetillas de cigarrillos de contrabando incautó el Servicio Nacional de Aduanas en la avanzada de Quillagua, 226 kilómetros al sur este de Iquique. La mercancía era transportada debajo de cajas de verduras y pretendía ser llevada hasta Santiago.

El Director Regional de la Aduana de Iquique, Cristian Molina Silva, señaló que el contrabando pretendía eludir $1.570 millones de pesos “y su detección se realizó gracias a los estándares de control y el compromiso de nuestros fiscalizadores, quienes se mantienen en sus roles de protección fronteriza pese a los complejos momentos que vive nuestro país por la alerta sanitaria del COVID-19”.

Molina señaló que Aduanas mantiene la operatividad en todos los puestos de control para asegurar el funcionamiento de la cadena logística y la llegada de suministros. Asimismo, en el caso de las avanzadas aduaneras de El Loa y Quillagua que regulan la salida y entrada al régimen tributario especial, “nuestros equipos atienden en forma continuada para evitar el tránsito de mercancía de ilícito comercio”.

Es así como gracias al perfilamiento de riesgos y el uso de tecnología no invasiva, los fiscalizadores seleccionaron para una inspección especial a dos camiones que viajaban desde Arica a Santiago y sus conductores declararon llevar pepinos, zapallos y morrones de Azapa. “Sin embargo, las verduras sólo servían como método de ocultamiento dado que debajo de ellas se escondían un total de 1.208 cajas contenedoras de 50 cartones cada una, lo que da un total de 604 mil cajetillas de cigarrillos”, indicó.

El primer camión ocultaba 749 pacas y el segundo 459, las cuales estaban especialmente estibadas para quedar ocultas por las verduras y una carpa protectora.

Los cigarrillos incautados son de las marcas Fox Carnival, Jaisalmer, Hamilton, Esse Change, Hill, Vip y Gift. Algunas cajas mantenían sellos relacionados con el mercado boliviano y paraguayo, por lo cual se presume que ingresaron en forma clandestina al país para posteriormente ser acopiados y tratar de introducirlos al mercado informal.

Los dos conductores fueron acusados del delito de contrabando y arriesgan penas privativas de libertad y una multa de hasta cinco veces el valor de la carga.