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La idea de las Star Wars stories siempre me pareció interesante, aún mas que continuar la historia medular de los Skywalker. Las historias tangenciales de Star Wars podían escapar de la narrativa, de la intensidad, del género, de las convenciones, de todo lo que define a la trilogía original: mientras ocurriera en el universo de Star Wars, lo demás podía ser cualquier cosa. Las posibilidades eran lo que mas me encantaba de la idea.

Por otro lado, la corporación Disney tiene una larga historia creando entretenimiento familiar exitoso tanto en lo económico como en lo artístico y con Star Wars están tratando de hacer lo mismo -tener la torta y comérsela también- y cuando hay un panel de gente con visiones diferentes tomando decisiones sobre una idea en particular que se está desarrollando, esta pierde su foco y el resultado es un producto insípido al principio pero que genera un mal sabor de boca minutos después.

“I have a bad feeling about this”

En esta historia de Star Wars, Han Solo es una figurita de acción que recorre el universo reuniendo apresuradamente todos los accesorios que lo definen como el Han Solo que conocemos. Todo esto envuelto en una historia de contrabando, traiciones y vueltas de tuerca con cero sorpresas y algunas escenas de acción y aventuras muy bien ejecutadas.

La película no es mas que un check list de las cosas que un fan de Han Solo quiere ver en pantalla: Han conoce a Chewie, Han conoce a Lando, Han pilota el Halcón Milenario, etc. incluso nos cuenta y explica cosas que no necesitamos saber. El problema con esto es que todas esas escenas, supuestamente importantes, están desarrolladas con cero creatividad, cero suspenso y cero manejo de la emoción.

Lamentablemente esto al fan no le importa; mientras muestren a Han apropiándose del Halcón Milenario, da lo mismo que la escena sea apresurada, sin emoción ni gracia y que Solo no demuestre ninguna motivación para hacerlo. Da lo mismo que la amistad entre Han Solo y Chewbacca se de automáticamente, sin desarrollo y sin ni una mera pizca de drama. Lo mostraron y eso es suficiente. Y se le aplaude. La película no desarrolla ninguna de las relaciones que presenta. No hay tiempo para eso, es mas importante mostrar como Han Solo consiguió su famosa chaqueta (esa escena no existe en la película. Las que si existen son peores) y presentar el mítico Corredor de Kessel. Chequeo listo y pasemos a lo siguiente. Fan service mórbido.

Además, esta película es demasiado oscura para verla en 3D. Evítenlo.

Debo decir que hay muy buenas escenas de acción que nos ayudan a olvidar el embrollo narrativo que estamos viendo y escenas que logran capturar a la perfección el espíritu de Star Wars. La secuencia de Kessel es impecable, como si se hubiese diseñado y ejecutado incluso antes de que se escribiera el guión o algo así… Son muy notables dos escenas que ocurren en un club privado y en un casino clandestino, que logran escapar del cliché de la famosa cantina de Star Wars pero sin ser nefastos como el casino de The Last Jedi. El mundo Star Wars está muy bien representado en el film. Es uno de sus pocos aspectos positivos.

Sin embargo, el peor pecado de esta película es el casting de Alden Ehrenreich como el personaje titular. Lamentablemente, Alden no tiene ni un ápice del carisma que Harrison Ford le entregó a un personaje detestable por definición. Han Solo es un traficante egoísta, ambicioso y gruñón pero a través de Harrison Ford, es un bribón encantador. A través de Ehrenreich, es un tipo soberbio y desagradable que genera cero empatía con el publico.

¿Quién es ese tipo en el asiento de Han Solo? ¡Sáquenlo de ahí!

Mucho se ha hablado de Donald Glover como Lando Calrissian y de como “se roba la película”, la verdad, creo que eso es imposible debido a lo poco o nada que el personaje hace en el film, además de estar ahí porque Halcón Milenario. Es el Bobba Fett de esta película. Por otro lado, lo mejor de Solo: Una Historia de Star Wars es Chewbacca. El personaje vuelve a ser el adorable monstruo peludo de las entregas originales y es muy importante en la trama. Joonas Suotamo logra capturar a la perfección el espíritu de Peter Mayhew. El resto de los personajes resultan poco interesantes debido a que solo son instrumentos para mover la trama.

En resumen, se nota que la idea original en el guión de Lawrence Kasdan era recuperar el espíritu de Indiana Jones para presentarnos una aventura unitaria reminiscente a las clásicas historias de aventuras de los años 30 y 40, pero en el espacio y que pudiera ocurrir en cualquier momento previo a A New Hope pero las obligaciones impuestas sobre el (los) director (directores) por los productores y la mesa directiva de incluir todo el fan service posible, transformaron esa historia sencilla en un desastre que pasará tristemente al olvido.

Pedro Pizarro.

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