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En la “award season” crece el interés por ver cine de corte mas autoral que escapa a las convenciones que vemos durante el resto del año. En esta época dejamos de lado a los superhéroes, a los robots y a los magos para darle atención a los dramas independientes de nuevos artistas y a las obras maestras de grandes consagrados.

En este último grupo es donde pertenece nuestro amigo Guillermo del Toro quien ya tiene un sello reconocido en la pantalla con piezas tan peculiares como El Laberinto del Fauno, Hellboy, La Cumbre Escarlata y Titanes del Pacífico. Su nueva película La Forma del Agua, le ha valido varios premios y 13 nominaciones a los premios Oscar; entre ellos Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actriz, Mejor Actor y Actriz de Reparto, Fotografía, guión original así, todos los premios importantes. En el clásico tono de Guillermo del Toro, La Forma del Agua es un cuento de hadas de antaño, de esos que no omiten detalles escabrosos o naturalidades que ruborizarían a algún puritano. De esos que no temen mostrar la crudeza de la realidad tal como es, aunque sea en un contexto fantástico.

La película cuenta la historia de una joven conserje muda que, en 1962, trabaja en un edificio gubernamental norteamericano de alta seguridad y crea un lazo emocional con una misteriosa criatura anfibia y humanoide encontrada en algún lugar de América del Sur. Ella intentará rescatar a esta criatura de su horrible destino mientras son perseguidos por el determinado coronel Strickland.

Un cuento de hadas para adultos en el estilo de Guillermo del Toro

Al igual que en muchas grandes películas, la trama es solo el pie para contar una historia mas grande y contingente y, en este caso, Del Toro pretende mostrarnos muchas cosas: Su amor por el cine clásico, por las criaturas que invadieron la pantalla hollywoodense en su época de oro, pretende, también, contarnos lo que piensa del amor en general, del trato a las minorías, de lo que se siente ser parte una de estas y en ese pequeño lugar, encontrar algo maravilloso.

Del Toro sabe. Tiene la experiencia y el amor para crear obras maravillosas y ésta definitivamente es una de ellas. Cada nominación está totalmente merecida. Lamentablemente, esta película se ve y se siente tan calculada y diseñada para producir emoción que logra lo contrario. Cada elemento es perfecto en su ejecución por separado pero, en su conjunto, queda solo el despliegue de perfección cinematográfica estéril.

La gran falla en este film está en que no establece de manera correcta la relación entre la protagonista y el monstruo. De un momento a otro la protagonista se enamora de este ser de otra especie como una quinceañera se enamora de la estrella de rock del momento. Aunque el film sea una fantasía, las relaciones de los personajes deben ser verosímiles. Precisamente esto desarma todo lo que la película ha ido construyendo hasta ese momento. Luego dejamos de lado la historia de amor para dar paso a las violentas escenas de acción correspondientes al sello de Guillermo del Toro y concluir de manera correcta.

Definitivamente vale la pena apreciar esta obra en pantalla grande solamente por el despliegue técnico y el espectáculo visual al que nos tiene acostumbrado este cineasta mexicano.

-Sociopedro

Conversamos mas sobre La Forma del Agua en nuestro podcast que puedes escuchar en Soundcloud y en Mixcloud.

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