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Ocho días después de ser presentado como nuevo DT de la U, el argentino atiende a La Tercera. Tras su abrupta salida de Bolivia, comparte sus primeras impresiones en vísperas del Clausura.

Son las 12 del mediodía en el Centro Deportivo Azul cuando Ángel Guillermo Hoyos (53), ataviado con el buzo de su nuevo club, Universidad de Chile, hace su entrada en la sala de conferencias. Conversará con La Tercera 15 minutos (grabados también por los responsables del club) más el tiempo adicional, y tratará de echar balones fuera. El técnico argentino, natural de Córdoba, radicado desde hace 20 años en Lloret de Mar (Girona), formado como jugador en el Real Madrid Castilla de la Quinta del Buitre y como técnico en la Masía que vio nacer a Messi, jugará al escapismo a la hora de abordar las cuestiones más candentes, pero alcanzará a esbozar algunas pinceladas de su filosofía. “Uno entrena como vive”, apunta, antes de tomar asiento, el estratega, el hombre católico, piadoso y conciliador -ése es, al menos, el resultado de su propia radiografía- designado por Azul Azul para tomar el timón de una U a la deriva.

¿Quién es Guillermo Hoyos?

Bueno, soy una persona casada, con dos hijos, entrenador en muchos lugares, diferentes lugares, radico cerca de Barcelona y amo esta profesión. No la profesión en sí, sino el fútbol, que es un sentimiento muy especial y para el cual vivo las 24 horas.

¿Hoyos entrenador es igual que Hoyos individuo?

Sí. Como se vive se realizan todas las tareas. No puedes mentirte y falsearte. Uno tiene que ser natural y sencillo. Soy una persona tranquila, sobre todo en los momentos difíciles. En la cancha soy tal cual como soy en casa.

¿Cómo va a jugar su U?

Bueno, es muy amplio. No lo puedo encerrar sobre una fase de juego. Eso va naciendo en función de cómo uno vive. Yo me fui por diferentes lugares como jugador para experimentar cosas, a buscar, y creo que la vida es buscar. En la vida hay que tratar de tener un equilibrio dentro de esa búsqueda y de hacer las cosas con un control de calidad alto.

¿Alguna escuela con la que se sienta identificado?

Hay muchas escuelas, grandes. Para mí la holandesa es una marca registrada a nivel mundial. Después, a nivel defensivo está la de Italia, que trabaja muy bien eso, igual que la parte física. Los alemanes, la fuerza. Y después están los entrenadores que tienen influencia sobre el desarrollo del fútbol. El fútbol se desarrolla continuamente.

Para fichar por la U dejó Bolivia. Allí le tachan de traidor. ¿Es un traidor?

En mi diccionario de vida no existe la traición. Hice lo que tenía que hacer y a las personas que les tuve que decir se lo dije. Hay situaciones en las que, por mi forma de ser, por mi estilo de vida, prefiero trabajar en el silencio.

¿Tuvo responsabilidad en la pérdida de puntos de Bolivia por alinear a Cabrera? ¿Influyó eso en su salida?

No, yo fui por un proyecto deportivo. Y deportivamente en seis partidos sacamos ocho puntos en el campo de juego. Y esos ocho puntos nos metían en el grupo que venía por detrás de Brasil y Uruguay. Es decir, se hizo un trabajo muy bueno ante dificultades, que las hubo. No vas a encontrar nunca una respuesta mía, no sólo sobre Bolivia sino sobre todos los clubes en los que estuve, que no sea de agradecimiento. Pero también sé que no tuvimos nada que ver en la parte administrativa. Y eso es administrativo, no deportivo. Hay desconocimiento en eso.

¿Es un paso adelante o atrás cambiar Bolivia por la U?

Son pasos que tienes que dar y que sientes que los tienes que dar, pero a veces la situación te obliga a darlos. Es decir, es compartido. La situación que estás viviendo, muchas veces, te obliga a darlo. Pero en este caso es un club magnífico y yo ya tenía decidido dar el paso por diferentes situaciones.

Trata de rehuir la respuesta. ¿Es un paso adelante o atrás?

No, no rehúyo la respuesta. Yo no escapo a ninguna respuesta, no le escapo a las respuestas de la vida. Simplemente se la quiero contestar diciendo que creo y sostengo que muchas veces la situación que se presenta, se presenta de una forma que tienes que tomar una decisión y, muchas veces, la decisión es compartida por la grandeza del club, pero también por la obligación de situaciones vividas. No hay una sola respuesta, hay varias respuestas sobre una.

Llega al banquillo del décimo en el Clausura y séptimo en el Apertura. ¿Le han dejado la vara demasiado baja?

Creo que no. Ningún entrenador que viene a esta gran institución lo hace con el pensamiento de quedar décimo. La misma institución te lleva a los lugares que tienes que tener. Pero a veces ocurren situaciones, es un juego. A veces la pelota no entra, las cosas no se dan. Soy muy amplio en eso. No soy drástico. Así que si me vas a buscar algo en ese sentido, difícil encontrarlo. No puedo juzgar a nadie, porque no me gusta que me juzguen.

Pero se supone que aspira a más que el séptimo lugar.

Los objetivos son ir trabajando día a día, buscar la evolución del equipo como equipo, la evolución individual. Y a partir de eso, jugar de la forma que creemos tenemos que jugar. Siempre vamos a buscar un resultado, porque eso te lo exige el mismo club. Ésa es la grandeza de un club. Anda a trabajar a Boca, a River, a Independiente, a grandes clubes, siempre te van a exigir. No te van a contratar para salir décimo. Yo estoy tranquilo en ese aspecto,porque veo un plantel que reúne las condiciones. Y después, bueno, hay que trabajar.

¿Cómo se encontró el plantel en lo físico y lo anímico?

Bueno, cada entrenador tiene su libro y quiere sus cosas. Yo lo encontré bien. Sí, bien, con ánimo, con mucha ilusión, con muchas sensaciones. Creo que realmente hay un gran volumen de relaciones que aparentemente por fuera parecen diferentes. Yo personalmente me quedé sorprendido de muchas situaciones.

¿Por ejemplo?

Sorprendido de la amabilidad, de las risas. Participamos en todo eso y realmente me gusta la forma de trabajar, la seriedad del trabajo.

Pude leer que es usted una persona muy católica, muy devota. ¿Es así?

Sí, así es.

¿Y hace falta encomendarse a alguna divinidad para sacar a la U de la situación en que se encuentra?

No, nunca me encomiendo a una divinidad para ganar un partido.

Pude ver una arenga suya cuando dirigía a Talleres de Córdoba en la que había una imagen de la virgen en mitad del camarín y usted les invitaba a rezar a los jugadores…

Pero es muy profundo todo eso. Esa imagen la sacaron y es interna, pero ¿cuántos vestuarios hacen tantas cosas? Uno ha jugado 20 años fútbol profesional. Pero esa virgen la regaló un sacerdote de una localidad que se llama Alta Gracia y que es la Virgen de Lourdes y bueno, hoy está ahí en el club. Así que yo contento. Primero, porque realmente creemos en eso. No solamente yo, sino todo ese grupo. Y a partir de ahí es todo muy profundo.

¿Planea hacer algo similar en el camarín de la U, un equipo laico?

A ver, yo personalmente tengo la biblia en mi escritorio de trabajo. Por eso digo que ojalá hubiese conocido lo que hoy conozco hace muchos años atrás. Hubiese sido totalmente diferente mi vida en muchos aspectos. Estoy orgulloso de ese aspecto, de la fe.

No tiene por qué trasladarla al camarín…

No, no necesariamente.Pero sí, yo trabajo con fe.

¿Se encontró vacas sagradas en el camarín de la U?

No, ése es un dicho que… A ver, no creo que sea tema mío. Yo veo que muchas veces suceden situaciones que después la gente que está por fuera piensa de una forma sobre lo que se dice, pero a veces lo que se dice no se siente. Yo quiero dejar esto bien claro, uno a veces lo tiene que decir o lo dice, pero no se siente eso. Son momentos.

¿A quién se está refiriendo?

No, a lo que vos me dice.

¿Hay jugadores indiscutidos en el plantel de la U?

¿Indiscutidos?

.

Yo creo que hay jugadores importantes, importantes por trayectoria. Yo soy un respetuoso de la trayectoria, porque también me hubiese gustado que me respetaran.

¿Es indiscutido Johnny por la trayectoria?

Johnny Herrera es importante. Muy importante.

¿Está el plantel cerrado?

Cerrado no está nunca. Hay, si no me equivoco, más de 80 chicos en juveniles que pueden llegar a entrar. No lo voy a cerrar. Pero sí son momentos difíciles por una serie de situaciones. Me avoqué en estos días a tratar de conocer el plantel mil por mil. Y, bueno, a partir de ahí los entrenamientos nos están diciendo que vamos por un camino ascendente. Así que, bueno, veremos lo que sucede un poquito más adelante.

¿Le gustaría reforzar alguna parcela en concreto?

Le he dicho a la gente que domina todo lo que es el club en ese aspecto que quiero buscar un tiempo para conocerlos bien, para darles la posibilidad también a los chicos, que es realmente lo que uno quiere, y después si hay algo que falta, una ayuda, una colaboración, bienvenida sea.

¿Alguna salida?

Que yo sepa no.

¿Su postura sobre la indisciplina? Ha habido algunas importantes en el pasado reciente de la U.

Es muy profundo lo que es indisciplina, muy amplio.

¿Es inflexible o no?

A lo mejor lo que para algunos es una indisciplina innegociable para otros es más negociable, porque ven la vida totalmente diferente. Yo en eso no entro, porque es muy amplio. Yo creo que la indisciplina si no se hace queriendo, por diferentes factores, puede ser negociable. Porque una llegada tarde puede ser una indisciplina, pero si resulta que hay un choque…

¿Le preocupa la voz incendiaria de Johnny?

Bueno, las personalidades de cada uno hay que verlas, hay que respetarlas y después hay que charlar. Yo creo en el diálogo. Si no estaríamos hablando de una condición dictatorial. Y todos los que conocimos la dictadura en diferentes momentos sabemos lo que es. Y es una condición que yo no la comparto. Y en este caso pienso igual.

¿Meditó dos veces su decisión de venir a un club en crisis deportiva e institucional, con el directorio enfrentado con el capitán del equipo?

Si te digo cómo fue mi infancia, te diría que no me asusta todo eso.

¿Asume el desafío?

Es una bendición.

Llama la atención, echando un vistazo a su historial, la brevedad de sus contratos. ¿Los clubes se aburren de usted o usted de los clubes?

La mentira y la falsedad no caminan sobre lo que predico.

¿Le mintieron?

(Se encoge de hombros)

¿Cumplirá contrato en la U?

Las personas que conducen esto son honorables, realmente me han sorprendido. Para bien. Me han dado una lección de vida sobre que se puede tener mucho, pero también ser humilde y sencillo.

Religión aparte, ¿es un técnico con cábalas?

No, soy una persona que pienso, analizo, busco. No le tengo a las cábalas. No.

Experimentó un cambio de look importante…

Bueno, es que vas cumpliendo años. Pero eso va en la personalidad de cada uno. Yo siempre tuve el pelo largo y cuando trabajé en Grecia me sentí muy bien, porque en Grecia había mucha gente que usaba el pelo largo. Y realmente a mí me fascina. Pero a veces uno no lo puede usar acá. Así que bueno, uno va cumpliendo años y ya no lo puede usar.

Dice que hay que jugar como se vive, dirigir como se vive. ¿Cómo vive usted para adivinar qué U veremos?

No te puedo crear una opinión sobre lo que vamos a ver. Es obvio que vamos a buscar aquello por lo que nos contrataron: un trabajo de velocidad, de presión, de lo que juegan hoy la mayoría.

¿Qué les diría a los hinchas hoy tan desencantados?

Les mando un abrazo a todos y les diría que esa pasión desbordante que tienen es contagiosa. Este gran club se forma a través de ellos mismos, de lo que generan, un ambiente único. Después, a nivel de trabajo, daremos todo. Un volumen de trabajo importante, unas instalaciones preciosas para trabajar y un plantel que quiere. Prometer, no se puede prometer nada.

¿Se van a pelear los títulos?

Caminaremos.

¿Acertó por fin Heller al ficharle?

Es una pregunta que, a través de mi personalidad, no la puedo responder. Sería un alimento de ego que no tengo.

Fuente: La Tercera